Una buena retroalimentación o feedback es específica y práctica; se brinda con genuina atención en un entorno seguro para inspirar un cambio de comportamiento positivo. Comienza definiendo claramente cómo se ve el éxito y concluye confirmando que se entendió el mensaje y describiendo los siguientes pasos.
Recuerda: estas son mis notas del libro «The Making of a Manager» de Julie Zhuo. El libro está en inglés y mis notas y el podcast no deben restringirte de leerlo. Puedes ver aquí una lista de otros capítulos de la serie.
Qué es una gran retroalimentación
- La buena retroalimentación inspira a cambiar el comportamiento y produce mejoras reales en la vida o el trabajo de la persona.
- Debe aclarar:
- Cómo luce un gran desempeño frente a uno mediocre o malo
- Consejos para empezar con el pie derecho.
- Errores comunes que se deben evitar.
- Ejemplos claros de éxito ayudan a dar contexto: qué esperar en los primeros meses o cómo dirigir una reunión efectiva.
Cómo dar retroalimentación efectiva
- Sé específico y usa ejemplos; las palabras definen cómo percibes a la persona.
- Lo ideal es discutirlo en persona para permitir preguntas y un diálogo genuino.
- Puede sentirse personal e incómodo, como “terapia”, pero el objetivo es mayor autoconciencia y efectividad.
- Incorpora también la visión de otros colaboradores para evitar sesgos. Por ejemplo, recolectar feedback de colegas cada trimestre.
El impacto real de la retroalimentación
- Lo más importante: solo cuenta si mejora resultados.
- Pregúntate siempre: ¿mi feedback provocará el cambio que espero?
- Mantén un equilibrio: al menos 50% de retroalimentación positiva para reforzar lo que sí funciona.
- Los reportes valoran mucho comentarios sobre sus habilidades, su progreso y su trayectoria profesional.
- Crea un espacio seguro. Si pareces tener motivos ocultos (ego, juicio, enojo), el mensaje no se recibirá.
- El reconocimiento positivo cambia comportamientos más rápido que señalar errores.
Técnicas prácticas
- Validar comprensión: “¿Resuena este feedback contigo? ¿Por qué sí o no?”
- Confirmar acuerdos al cierre: “¿Cuáles son tus próximos pasos?” y enviar un correo de resumen.
- Si recibes feedback de terceros, fomenta que lo entreguen directamente al reportado para evitar distorsión.
- Aclara si es expectativa firme o solo una sugerencia.
- Preguntar: “¿Qué piensas que deberían ser los siguientes pasos?” permite al otro apropiarse de la acción.
Retroalimentación crítica y malas noticias
- Sé claro y directo: “Tus últimos entregables no fueron lo suficientemente completos; hablemos de por qué y cómo mejorarlo.”
- Evita largos preámbulos o suavizar en exceso; la honestidad ahorra confusión.
- Cuando tomes una decisión firme (por ejemplo, asignar un proyecto a otra persona), asúmela sin abrir debate ni dar falsas expectativas.
- Si sabes que no cambiarás tu decisión, es poco sincero fingir lo contrario.
- Una frase útil: “Reconozco que quizás no estés de acuerdo con mi decisión, pero te pido tu cooperación para avanzar.”
📝 Ver lista de otros capítulos de la serie.